preguntas para recordar
¿Cómo puede ser que todo sea posible?
¿Cómo representar ese todo de las posibilidades? ¿Cómo comunicarlo y atajarlo?
¿Cómo encontrar la palabra eficiente cuando la sintaxis que organiza toda narrativa intenta capturar el monstruo agramatical, el mecanismo exclusivo de la fuerza bruta y toca el sustrato pétreo de lo prehumano, de lo infrahumano, de lo inenarrable o indescriptible?
¿Cuál es el principio de legitimación del presente?
¿Cómo romper el poder de muerte?
¿Qué palabras vamos a salvar de la muerte?
¿Qué muertes vamos a salvar de la narración?
¿Cómo es que personas que cultivan tanto su propia ética repiten a través de los años las palabras “conflicto”, “complejo”, “tensión”, “ellos”, y nunca se acercan al otro lado a escuchar?
¿Cómo inventar aglutinantes que excedan la identidad, que fusionen identidades distanciadas, que no excluyan la pregunta por quiénes somos ni la pregunta por cómo nos une lo que no somos? ¿Cómo armamos un engrudo extraño, un pegamento de múltiples componentes que reviente el universal?
¿Qué estamos haciendo? ¿Qué estamos mirando? ¿Cómo fueron las otras veces que el mundo no dijo nada?
¿Cómo encontrar una distancia justa con este espanto, que nos permita mirarlo íntegramente, intervenir en lo que sucede y a la vez querer seguir viviendo? ¿Cómo distanciarnos sin desafectarnos?
¿Qué nos paraliza? ¿El horror en sí o el cinismo que nos rodea? ¿La magnitud de la violencia? ¿Las voces que nos dicen que exageramos, que callemos, que no dramaticemos?
¿A dónde van mis decisiones, mi dinero, mi tiempo? ¿En qué estructuras participo sin querer? ¿Qué financian mis gestos más cotidianos? ¿Cuánto de este sistema se sostiene porque yo no dejo de producir, de conformarme, de trabajar?
¿Cómo generamos descanso, presente y presencialidad?
¿(el conflicto) es la palabra que mejor define lo que nos pasa o las cosas que nos preocupan?
¿Cómo entramos en este tiempo juntos?
¿Cómo hacer que la herida no nos lleve?
Estas son algunas preguntas de Rita Segato, Dani Zelko, María Sánchez, Ofelia Fernández, Lucrecia Martel y Caístulo que tomé de los apuntes sobre los que conversamos durante el 2025 con el grupo de las señoras del Círculo para pensar en conversación. Espacio de comunidad-pensamiento-encuentro-revolución que venimos sosteniendo desde el 2021.
Mañana debería enviarles los apuntes sobre los que conversaremos en nuestro primer círculo del año. La esencia del espacio y de la práctica epistemológica que hemos creado juntas, es la existencia de unos apuntes comunes a partir de los cuales emerge el pensar juntas en conversación. Es importante, entonces, que los mismos abran preguntas, que inviten a pensar, que despierten posibles derivas. No es tanto sobre lo que dicen, menos que menos es entenderlos, es encontrar lugares de encuentro y desencuentro, ubicar los bordes desde dónde tirar el hilo, compartir un tiempo y espacio, escuchar.
Como me sentía perdida o, si soy más precisa, agotada, necesité recapitular, releer, reencontrarme para sentir cuál es el sentido de este nuevo comienzo, de la renovación del pacto con el espacio. Hace días que cierro el diario con la misma sensación de dolor y abrume, de no poder estar al día, de no poder leer mucho más que ciertos titulares, de no saber realmente qué está pasando. Un realmente que tiene que ver con las sensaciones materiales de la realidad: alojar en el cuerpo lo que significan. Me resuena algo que me dijo ayer mi psicóloga a partir de la posibilidad de pasarnos a una frecuencia quincenal: estar atentas a que no se vuelva una puesta a punto, que podamos profundizar. Siento que vale para todos los aspectos de la vidita, así que le hago espacio en mi escritura a la pregunta ¿sobre qué quiero profundizar? o mejor, ¿cómo puedo (podemos) alojar esa profundidad? Esa pregunta llamó a las que necesité transcribir al comienzo que son, a su vez, preguntas dentro de muchas otras. Leyéndolas juntas me hace sentido que muchas sean parte de textos o charlas sobre el genocidio en palestina, sobre la posibilidad o no de nombrar lo que allí sigue sucediendo, sobre lo que dice de nosotrxs como comunidad dentro de otras comunidades y sobre nuestra cotidianidad.
Escribo este texto para llegar a otros (textos) y otrxs, para llegar al cuerpo y ahí la claridad del pacto que quiero renovar que es con la vida compartida, con tiempos y espacios con presencia y en presente, con entusiasmo, con lecturas que nos abran preguntas, que nos encuentren también en las diferencias.
Gracias por leer. Si quieren, después les cuento sobre qué apuntes conversaremos, quizás sea esto mismo. Y si quieren, me pueden compartir sus preguntas, sus compromisos, sus desencuentros, me encantaría.
Abrazo,
Lau



voy lenta, pero ya llego!
Me gusta no saber bien cuándo y también saber que ya esta sucediendo la conversación 💌